EL COLOR DE OTOÑO ACOMPAÑANDO LAS AGUAS DEL RÍO, DEL BARRANCO...

El día no era muy apropiado, hacía días que no llovía y por lo tanto la saturación que la humedad da a los colores no estaba de nuestra parte. Por otra parte el sol brillaba por su ausencia, día muy nublado. Sin embargo, no podíamos rendirnos a la adversidad y teníamos algo a nuestro favor, no hacía viento, y esto hacía que las ramas de los árboles estaban quietas, que no es poco....

El lugar elegido, la Selva de Oza, pero todavía teníamos otro aspecto en nuestra contra cuando llegamos, era día de caza en la reserva...Que casualidad!. Bueno, por lo menos nos dejaron todo el corredor del río Aragón Subordán hasta Guarrinza para poder disfrutar de nuestra afición. Y así lo hicimos, nos dedicamos a fotografiar los árboles de la ribera del río y de los barranquillos que desembocan en él.

Luego llega el momento de ver en casa, en la pantalla del ordenador, el resultado. Y es en estos casos en donde uno se acuerda de las palabras de un compañero de afición, mucho más experimentado que nosotros que nos decía que hoy en día, si dominas la tecnología que tenemos a nuestro alcance las posibilidades son inmensas y consigues unos resultados muy satisfactorios. La ventaja que tenemos hoy en día de ser nosotros mismos los que revelamos nuestras imágenes es un avance que a veces no lo valoramos suficientemente. Ver una fotografía tal como sale de la cámara y ver el aspecto final después del revelado, es algo mágico. Ponerle la temperatura de color que deseas, corregir las luces y sombras, aplicar la saturación que consideras oportuna y el contraste adecuado....en definitiva sacarle ese algo especial al apagado paisaje que capturaste aquel día... A mi me gusta ir experimentando distintas aplicaciones de los numerosos parámetros que el software pone a nuestro alcance. Al final siempre vas a para a los mismos.Bueno, quizás los resultados no sean del gusto de todos, pero lo imprtante es sentirse a gusto con lo que uno hace.

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