¡¡Qué sed!!

Ya de vuelta de un par de meses por el Pirineo, en un verano muy seco, por lo menos en los Valles Occidentales y Jacetania, compruebo que por la depresión del Ebro persiste la sequía. Siguiendo con mi afición fotográfica a la avifauna decido acudir en distintos días a varias "charcas" o balsas que sirven de abrevadero al ganado y a la fauna local, y compruebo que están secas o solo queda algo de barro, pero nada de agua....

 

Decido buscar alguna de las balsas que conozco cuyo fondo suele estar encementado y por lo tanto la filtración del agua en el subsuelo sea menor, con la esperanza de que la evaporación no la haya dejado seca. ¡Por fin la encuentro! y decido ponerme bajo un arbusto, sentado en una silla playera, de esas bajitas que no tienen patas, y cubrirme con una red de camuflaje que llevo en el coche. El equipo fotográfico y a esperar.... No hay que esperar mucho, cantidad de pinzones acuden en banda a beber acompañados de algunos escribanos, jilgueros, verderones... y alguna especie más que no consigo identificar a través de la red, ni fotografiar, casi todos jovenzanos dada la época del año. Por al lado mío oigo a los mirlos comunes que no se deciden ir a beber pues se han fijado en mi red y desconfían. Al final viendo que no corren peligro se deciden también a beber acudiendo varios ejemplares y varias veces. También acuden un par de tórtolas comunes, lo que me produce cierta alegría pues este año solo había visto un ejemplar y había leído que han disminuido su número. Al final me voy un poco antes de lo esperado pues el sol ya no da en la balsa y el cierzo me está dejando un desagradable frescor. Dejo unas pocas fotos como testimonio de lo dicho.

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