AVUTARDAS

Tras la desafortunada jornada del año anterior intentando fotografiar las avutardas, este año a punto estuvimos de anular la sesión fotográfica debido a las malas predicciones meteorológicas. Sin Embargo, al final decidimos que íbamos a ir y que fuese lo que Dios quisiese. He de decir que tanto mis dos amigos que me acompañaron como yo acertamos en la decisión.

 

Como el año anterior, pernoctamos en el Albergue Allucant. A las 5 de la mañana Javier Mañas, gerente del establecimiento, nos estaba esperando para el desayuno y salir rápidamente hacia los hides con el picnic que nos había preparado para pasar el día. A las 6 de la mañana ya estábamos en los hides. Jesús optó por meterse en el de "abajo" y Chema y yo en el de "arriba". El de Jesús sin cristales espías y semi hundido en el suelo, el nuestro edificado sobre el terreno con retajos de maderas y cristales espías, de forma mas o menos pentagonal.

 

Pronto empezamos a ver las primeras grullas acercándose al hide de Jesús. Nosotros teníamos una visión panorámica muy buena y al verlas aparecer intenté avisarle de ello a través de whatsapp, pero no había buena cobertura. No obstante, las detectó en cuanto se pusieron al alcance de su vista. La luz no era muy buena, prácticamente estuvo todo el día nublado, a excepción de un buen rato con el sol de última hora de la tarde, que aprovechó muy bien Jesús pues en esos momentos las avutardas estaban alrededor suyo. 

 

Ya pensaba yo que iba a ocurrir como el año pasado en el que las avutardas no cruzaron la rambla que separaba los dos hides y se mantuvieron alejadas de nosotros. Sin embargo Chema me comentó que cuando él estuvo años atrás con otro compañero también aparecieron por el mismo sitio y si que cruzaron la rambla. Al final así sucedió y pudimos disfrutar también nosotros de su cercana presencia y de capturar muchas imágenes de esta hermosa ave. 

 

A pesar de la lluvia, intermitente por la mañana y durante un buen rato en las primeras horas de la tarde, las avutardas aguantaron la mojadina como si nada. A media tarde volvieron a cruzar la rambla para retornar a las inmediaciones del hide de Jesús y así estuvimos hasta las 21:15 horas, esperando a que se fueran alejando con el fin de no molestarlas con nuestra presencia al salir de los hides. Una muy larga sesión que por momentos se hacía algo pesada, porque 15 horas son muchas horas aguantando el frío y la poca movilidad que te permite el hide. Además, Chema con su lesión de hombro y sus fuertes dolores, no se como aguantó tanto....

 

Volvimos al Albergue en donde rellenamos la ficha correspondiente para poner que especies además de la avutarda habíamos visto. Vimos corzo, zorro, abubilla, gorrión chillón, gorrión molinero, triguero, cogujada montesina, urraca, corneja, aguilucho cenizo, aguililla calzada, conejo y liebre.

 

No vimos cantidad de avutardas porque este año el celo había empezado antes que otros años y fuimos un poco tarde, pero vimos 3 machos y 2 hembras, de los cuales en nuestras inmediaciones estuvieron 2 machos y una hembra a los que sacamos alrededor de 3000 fotografías entre los tres fotógrafos. Impensable esto hace poco más de 14 o 15 años cuando nos teníamos que costear las diapositivas. Los equipos que llevábamos eran una Nikon D500, el Nikkor 500 y el Sigma 120-300, de Jesús; una Nikon D7100 con un Nikkor 80-400 de Chema; y una Canon 5DIV con un Canon 600 y un Canon 300 yo. Se acercaban tanto que en muchos casos tuvimos que echar mano del 300.

 

La avutarda común, Otis tarda, pertenece a la familia Otidae y es la única especie del género Otis. Es un ave esteparia de gran porte que frecuenta los cultivos de secano (cereal), quizás el ave que vuela que más peso tenga. Sin embargo, la diferencia de tamaño entre el macho y la hembra es notoria, siendo la hembra mucho más pequeña. El macho puede llegar a pesar más de 12 kilos, aunque en la época de celo suelen estar con menos peso. En España está asentada todo el año, siendo más fácil fotografiarlas cuando hembras y machos se buscan en la época del celo. Una vez cubiertas las hembras, estas se retiran a los criaderos y los machos se desentienden de ellas volviendo a su solitario deambular. Es característico de los machos las "bigoteras", unas cerdas blancas que le salen de la base del pico.

 

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