RHINECHIS SCALARIS

Rhinechis scalaris
Rhinechis scalaris

No teníamos progamado salir a ningún sitio, una noche de guardia al cuidado de la madre, sin apenas dormir, pero de vuelta a casa desde el hospital, el aire matinal y las espectativas de una mañana espléndida me hicieron cambiar de idea. Las 9 de la mañana y mientras desayuno lo comento con Israel. Dos opciones, una ir con Manuel, otra ir con Jesús. Los dos me habían ofrecido que les acompañase. Teniendo en cuenta la hora de salida de casa y que Jesús iba a dar una vuelta por Juslibol, más cercano, y que debía estar al mediodía en casa, optamos por acompañar a Jesús y Alejandro.

 
Llamé a Jesús y ya estaba en las inmediaciones de Juslibol. Nos encontramos en el camino a los galachos. Jesús iba sin cámara, Alejandro Israel y yo llevábamos las nuestras y yo, además me eché la mochila con todo la "artillería", por si acaso....

 
Íbamos plácidamente caminando, comentando esas cosas que comentamos los amigos que compartimos la misma afición, cámaras, lentes, compro, vendo, páginas de Internet.....Y de pronto ¡cuidado! Israel casi pisa una respetable culebra que al asustarse por nuestra presencia se metía entre sus piernas.
 
Estupendo, por fin iba a hacer uso del equipo fotográfico, ya casi había perdido las esperanzas. Con la inestimable ayuda de Jesús que mantuvo asida a la culebra por su parte posterior, que nos percatamos que había tenido algún oercance porque le faltaba una parte, empecé a hacer varias tomas, primero con el 70-200 de Canon, luego ya me animé a acercarme más y cambié al 90 de Tamron, hasta que se cabreó y nos dirigió un ataque en toda regla que me hizo recapacitar y coger el 300 de Canon con el multiplicador. Bueno, consideramos que ya era suficiente y la dejamos que se fuese entre los arbustos cercanos.

 

Israel se entretuvo con una curiosa flor de un pequeño árbol ¿frutal? cuyo nombre no hemos podido averiguar, pero que seguro que alguien nos lo dice. Ahí estuvo peleándose con su nueva cámara G12, probando la opción macro con el enfoque manual. Poco a poco se va haciendo con la cámara y sus funciones.
 
Otra jornada muy agradable, no solo por la captura de la Rhinechis scalaris o culebra de escalera, si no por la agradable compañía.

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